El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, confirmó la muerte del fundador y líder de al-Qaeda, Osama bin Laden, en una operación llevada a cabo por EE.UU.
En un discurso en vivo en televisión, Obama explicó que un pequeño grupo de efectivos de Estados Unidos llevó a cabo el operativo en el que Bin Laden murió en Pakistán.
El presidente estadounidense precisó que Bin Laden fue localizado en la localidad de Abottabad, en el norte de Pakistán.
“Estados Unidos condujo una operación que dio muerte a Osama bin Laden, el líder de al-Qaeda y terrorista que es responsable de la muerte de miles de hombres, mujeres y niños”, dijo Obama en su alocución antes de la medianoche de este domingo.
El cuerpo de Bin Laden está en poder de EE.UU.
En una alocución desde la Casa Blanca, Obama afirmó que, tras haber recibido informaciones de inteligencia fiables sobre el lugar donde se encontraba Bin Laden, en Pakistán, la semana pasada dio la orden de atacar y hoy “un pequeño grupo” estadounidense condujo la operación, en la que, tras un intercambio de fuego, se hizo con el cuerpo del terrorista.
Los servicios de inteligencia estadounidenses sospechaban que Bin Laden se había movido en los últimos años por la región de la zona montañosa de Chitral en el extremo noroeste de Pakistán, cerca de la frontera con China, a Tora Bora en el Valle de Kurram, uno de los bastiones talibán más duros.
10 años después del 11 S
“Esta noche, EEUU ha lanzado un mensaje inequívoco: no importa cuánto tiempo haga falta, se hará justicia”, declaró el presidente estadounidense en su breve declaración.
La muerte del islamista llega 10 años después del atentado de 11 Nueva York. Eliminar a Osama Bin Laden se había convertido en una obsesión para los Estados Unidos y había sido objeto de numerosas operaciones internacionales. Se especuló en diversas ocasiones con su muerte y se ofrecieron mareantes recompensas por cualquier pista sobre su paradero, pero Bin Laden seguía ahí.
Para el orgullo de EE UU resultaba una herida demasiado profunda desconocer el paradero de un tipo alto y desgarbado de 54 años, normalmente retratado sosteniendo un Kaláshnikov con su brazo izquierdo. Casi un anciano que se apoyaba en un bastón, dormía en el suelo y se alimentaba de verduras, yogur, sopa y pan afgano.
Aunque hiciera años que no aparecía en público, Bin Laden seguía siendo un símbolo. El hombre que había logrado un sueño que hace una década parecía una quimera: internacionalizar la yihad y extender el terror mediante alianzas con grupos asociados en todo el mundo. Decenas de células locales, inspiradas en el discurso de Bin Laden, quitan desde entonces el sueño a los jefes de inteligencia de varios continentes.
Osama Bin Laden, de 54 años, era el primero en la lista de los más buscados por los servicios de inteligencia de Estados Unidos.
Además de los atentados del 11 de septiembre de 2001, se le acusa de estar detrás de otros ataques como los de 1998 contra dos embajadas de Estados Unidos en el este de África.
Se cree que durante estos últimos diez años se estuvo ocultando en la región montañosa en la frontera entre Pakistán y Afganistán.
En este tiempo se llevaron a cabo numerosos operativos de tropas internacionales en ambos países, pero hasta ahora no se había dado con él.
La última vez que se le vio en público fue en un mensaje difundido en un video en 2004. (BBC/ElMundo.es/ElPaís.com)
InterArtix.com Tecnologías de Internet y medios sociales
